Querida Magda:
Dos días de playa no dan para mucho, más si coincide con que el personal llega resfriado y decide resguardarse de la brisa casi embravecida que agita las palmeras con gracia balinesa si se ven tras las cristaleras con el cuerpo cortado por eunatisbo de escalofríos. Pero a estas alturas uno no está dispuesto a malgastar totalmente los euros que días antes obtuvieron la mejor sonrisa de los de la agencia, rubicundo con aire de farmacéutico sin farmacia é,l hermosa sin paliativos ella.
Así que me proveo del ultimo libro de Javier Cercas " Anatomía de un instante", que con más propiedad, pero quizás con menos sugestividad, debería haberse titulado "disección de un momento", y me adentro en los personajes de Suárez, Carrillo, Tejero... absolutamente recomendable en forma y contenidos.
Hago la mañana con un té con limón, lo prefiero con hierbabuena, a la manera de los marroquíes, pero por aquí no gastan ese vegetal, y un vermut rojo después, recordand0 mis tiempos de la capital. Peco con unos frutos secos, que no es pecado eclesiástico pero si morfológico. ¡eso es debilidad mundada y no las otras, que son alegría sana para el cuerpo!
Veo una pantalla y un teclado mercenarios e invierto quinientas de las antiguas pesetas -a tres euros ya le hemos perdido el respeto- en entrar por un ventanuco en mi ciberespacio privado, solo basurrilla en el correo oficial, nada en lo demás, y aprovecho para darle gusto a los pulpejos de los dedos, que hartos de pasar las páginas requieren ya, con la avidez del perro que huele la marca miccional de sus medias naranjas caninas, una pequeña dosis de gimnasia abecedaria.
Los salones, grandes, funcionales, frescos, están casi vacíos y una música sin edad, al volumen apropiado, me cubre las espaldas. Fuerte contraste con la aglomeración del comedor de bufet libre, donde se agolparán después todos los hambrientos de ocasión. ¿No comerá la gente en sus casas? Yo hacía tiempo que en la tostada del desayuno no me ponía panceta en vez de jamón.
El descanso en este caso es eso, leer, dormir y comer. No se cuando tocará otra vez.
Un beso.
Cándido
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